La inmortalidad del payaso

Leo Bassi, el bufón más escandaloso del panorama actual, abre la tercera edición del Festival de las Artes Escénicas de Burjassot 10dB. Un festival en el que durante diez días tendrán cabida más de cuarenta espectáculos presentados por más de una veintena de artistas del mundo del teatro, de la música y del cine. Con representaciones en toda Europa y América, este payaso de sexta generación ofrece su laicismo para creyentes e indecisos en un intento de reconciliación con la verdadera naturaleza humana: el saber.

Leo Bassi, el bufón más escandaloso del panorama actual, abre la tercera edición del Festival de las Artes Escénicas de Burjassot 10dB. Un festival en el que durante diez días tendrán cabida más de cuarenta espectáculos presentados por más de una veintena de artistas del mundo del teatro, de la música y del cine. Con representaciones en toda Europa y América, este payaso de sexta generación ofrece su laicismo para creyentes e indecisos en un intento de reconciliación con la verdadera naturaleza humana: el saber.

Benedicto XVI aparece entre las filas centrales acompañado por sus acólitos. Con las manos levantadas en gesto de bendición, avanza lentamente hacia el escenario. El público aplaude su celestial aparición mientras sube a la tarima para dirigirse a sus feligreses. En un intento de conciliación, su discurso se desvía hacia un progresismo inusitado: promover el uso de anticonceptivos, aceptar la homosexualidad como condición sexual natural, la igualdad de la mujer… El público allí reunido observa atónito las palabras del Papa, mientras recibe impotente montones de preservativos de sus divinas manos. Los últimos se los guarda en el bolsillo.

Con esta irreverente parodia, Leo Bassi arranca su espectáculo La Revelación . Un montaje para creyentes, y no tanto para ateos. Como él mismo dice, “ no pretendo el escándalo, sino que la gente pierda la fe ”. Es la premisa con la que arranca este intento de desmitificación de la fe cristiana durante dos horas y media. Un inicio que hace más de un año casi le cuesta la vida en el teatro Alfil de Madrid, donde colocaron una bomba casera cerca de su camerino. Muchos son los que están en contra de la filosofía que predica el italiano, aunque Bassi ya había recibido amenazas que le obligaban a protegerse con guardaespaldas.

Un atentado que podría haber costado la vida a las doscientas personas que se encontraban en el teatro en ese momento. Y todo ello por hacer uso de la libertad de expresión como vehículo del entendimiento entre concepciones distintas de la vida humana.

La obra pretende ser un homenaje al laicismo, un conjunto de argumentos que llevan la contradicción de la Iglesia a su propio terreno para “ ayudar a perder la fe y ser mejores personas ” pero, eso sí, bajo el respeto y el entendimiento mutuo. Para Leo Bassi, al igual que para Robert Putnam o el visionario Huxley, la sociedad actual se caracteriza por un avance desproporcionado de la ciencia frente a la proliferación de sectas y fundamentalismos religiosos. Un vacío que pretende llenar de significado con su Revelación, una vuelta a la naturaleza, al conocimiento y al saber.

Bassi es un payaso de sexta generación. Ciento cincuenta años de tradición circense y laica, de la que ha aprendido todos los trucos de la profesión y que le han configurado como el artista más provocador de la escena actual.

Nació durante una gira de sus padres en Nueva York hace 55 años, y siete años más tarde debutaba en el road show que dirigía su familia en Australia, Sorlie´s , una adaptación de Aladino y la lámpara maravillosa . Siglo y medio de actuaciones sin interrupción de la familia Bassi, que aúnan las culturas italiana, francesa, inglesa, austriaca y polaca. Ahora la española y su idiosincrasia empiezan a formar parte de él debido a la actualidad política y social del país en el que ha actuado en numerosas ocasiones. De hecho, cada vez que representa su espectáculo, entrega un par de entradas al obispado de la ciudad para que asistan a ella. El último en recibirlas ha sido el obispo de Córdoba. “ La gente que critica la obra nunca la ha visto. Entre el público nunca he visto a alguno de la Conferencia Episcopal, y por ejemplo, Antonio Cañizares (arzobispo de Toledo) hizo homilía contra mi obra. Dijo que yo era símbolo del declive de Occidente” , declaraba el pasado abril en el diario EL PAIS.

Tras consolidarse como malabarista, comenzó a participar en el espectáculo familiar, el Trío Bassi , hasta los 26 años, momento en el que se replanteó su continuación como artista de Vaudeville . Edad en la que su vida experimenta un giro existencial que le lleva a vagar durante cinco años por el mundo con su espectáculo El Circo más pequeño del mundo . Comienza así la elaboración de un personaje que descubre la comedia provocadora; una provocación entendida como un lenguaje y no como un propósito. De ahí que no entienda por qué sus detractores le increpen en cada actuación, que se sienta incapaz de ser libre al crear en el escenario: “ el teatro es una iglesia laica, abierta a las ideas” , un lugar para expresarse libremente a favor y en contra de las opiniones del público. Pretende iniciar la discusión, pero una discusión bajo el respeto y la comprensión. Las religiones monoteístas, como explica en su espectáculo, intentan instaurar un pensamiento único y válido, eliminando cualquier posibilidad que contradiga su palabra. Bassi reclama entonces su derecho a pensar lo contrario, y a abrir las mentes de los demás a esa posibilidad.

A finales de los 70, sus actuaciones empiezan experimentar su provocación en otros ámbitos, desde la Televisión hasta el teatro de calle, pasando por conferencias, inauguraciones y el estilo Off Broadway (teatro experimental neoyorquino). El público español lo conoció en su faceta más rebelde cuando apareció en un conocido programa de Televisión mientras lanzaba excrementos al público. De hecho, para Leo, comer excrementos puede convertirse en el acto más extremo de expresión de la identidad de las personas: “ Me inspiré en esto (probar las heces) tras una conversación con un encarcelado. Su única manera de mantener su equilibrio mental y la única forma de identidad que le quedaba era dar asco a sus carceleros comiendo sus propias heces. Era su único instrumento de poder, el asco que podía inspirar a sus guardianes ” .

Un espíritu subversivo que seguro le viene de familia. Ya un antepasado luchó junto a Garibaldi, antes de fundar uno de los primeros circos modernos de La Toscana. El Vaudeville lo conoció por parte de su abuelo británico, Jimmy Wheeler, precursor de la comedia en Televisión y uno de los grandes del London Palladium. Sus tatarabuelos ya venían del mundo del espectáculo y del circo; su padre, renombrado malabarista, llegó a actuar junto a Groucho Marx, Luis Amstrong o Ed Sullivan. Tíos, tías, abuelos y abuelas equilibristas y acróbatas que han influenciado en la formación de Bassi, que incluso ha llegado a ser citado por la Enciclopedia Oxford de las Artes Escénicas.

Ahora, el último bastión de la familia Bassi pretende encarnar el espíritu libertario, irreverente y cosmopolita del circo del siglo XIX, ofreciendo un arte libre de convenciones que no deje indiferente.

Como tampoco dejó indiferentes a los cinco mil evangelistas en Río de Janeiro cuando se mezcló entre ellos con una pancarta gigante que rezaba: “ No creo en Dios, pero sí en los filósofos y en la ciencia. ¡Viva Sócrates! 

Bassi se ha caracterizado por ser un artista antisistema. Ha llevado a cabo numerosas manifestaciones en contra de lo que él considera símbolos capitalistas, y mantiene una lucha activa por la igualdad de los seres humanos y la paz a través del contacto de activistas y personas implicadas en temas sociales como Michale Moore, Heba Kotb o el italiano Beppe Grillo.

En España, desde hace tiempo, realiza una actividad conocida como el BassiBus. Todos los domingos, desde la plaza de España en Madrid, sale un autobús con 50 personas para realizar un recorrido de cuatro horas por los principales escándalos urbanísticos de la ciudad. Esta experiencia ya la ha trasladado a otras ciudades de la península para ofrecer una nueva forma de turismo: El Turismo Político.

Cuando el teatro huele a manzana

Tras explicar su versión machista de la Biblia con el nacimiento de Eva y su dependencia respecto a Adán, Bassi pretende renacer con su espectáculo la ilustración, los valores democráticos del conocimiento y la búsqueda de la verdad. El saber, encarnado en el árbol de la ciencia y la sabiduría, símbolo bíblico del pecado. Pero, si el saber es bueno y ayuda al desarrollo de la humanidad ¿por qué entonces es malo? He aquí otro argumento que dispara hacia el público: “prefiero ser imperfecto y pecador. Eso me permite superarme día a día y ser mejor persona. La iglesia pretende que el saber sea una vergüenza para las mujeres y los hombres, como la vergüenza que sintieron Adán y Eva al verse desnudos y desterrados del Paraíso ”. Es entonces cuando, tras un alegato en contra de la política imperialista de Estados Unidos, el italiano empieza a repartir manzanas entre el público a golpe de béisbol en un gesto irónico de esparcir la sabiduría entre los espectadores.

Su cruzada particular contra los evangelistas de Estados Unidos, que predican la falsedad de la evolución darwiniana a favor del creacionismo divino, le ha llevado a la búsqueda de la verdad ante el miedo de que esta corriente se instaure en Europa. Documentales como Campamento Jesús (Rachel Grady y Hedi Ewing, 2006) demuestran el fanatismo que este tipo de religiones insuflan a sus seguidores y que en España empieza a vislumbrarse con los Legionarios de Cristo . Ello también le ha provocado enemistades dentro de la extrema derecha que, en numerosas ocasiones le han impedido, expresar sus ideas mediante amenazas. Situaciones que contrastan con la serenidad del artista y sus intentos por alcanzar un acuerdo entre los dos puntos de vista. De hecho, el día cuatro de mayo presentaba su libro La Revelación en la feria del libro de Valencia. En él recoge el texto íntegro de la actuación precisamente para evitar que le consideren irrespetuoso con la religión, “ porque mucha gente –que normalmente no ha visto mi espectáculo- dice cosas que yo no he dicho aquí” . Además, en su espectáculo invita a sus detractores a discutir las posiciones e incluso acepta cambiar la obra si le demuestran que se equivoca, “ aunque creo que tengo razón ”.

Platón ofrecía una preciosa metáfora sobre la esencia del ser humano; el componente que hace único a cada individuo y que lo mantiene vivo mientras quede un recuerdo sobre él: el alma. Con ello daba a entender que las personas, a lo largo de su vida y de sus actos, podían cambiar el mundo, permaneciendo en el conocimiento colectivo a través de la cultura, el lenguaje y el saber. La virtud de las ideas de cada persona en el ejercicio de su vida es lo que le confiere la inmortalidad, encarnada en el recuerdo de una idea inmutable.

Eso mismo pretende Bassi, pero sin olvidar sus orígenes y sus raíces. De ahí que, aunque a primera vista no lo parezca, su inmortalidad va quedando reflejada a medida que hace girar un piano sobre sus pies, recordando que, a veces, la esencia de una persona se encuentra no sólo en sus ideas, sino en la forma de llevarlas a cabo, aunque sólo sea haciendo malabarismo: es la inmortalidad del payaso.

Revolución

El Festival de la Artes Escénicas de Burjassot (10dB) se celebra desde hace tres años. Durante diez días la ciudad de Vicente Andrés Estellés se llena de cultura con artistas venidos de todos los rincones del mundo. Del 3 al 13 de mayo de este año, artistas como Rafael Álvarez “ El Brujo ”, Carlinhos Brown, Michael Nyman o Els Comediants se han dado cita en un festival que poco a poco se va consolidando como uno de los encuentros más eclécticos y de referencia de la ciudad de Valencia. Un festival que tiene como idea básica la cultura para todos; cultura entendida como símbolo de identidad y de progreso. No se ha querido dejar a nadie fuera.

Mayores y pequeños han podido disfrutar del teatro de calle de Pot de Plom; del 25 aniversario de La Cubana y su espectáculo “Cómeme el coco, negro”; los seguidores minoritarios del “Rap” se han deleitado con una de las estrellas del estilo nacional: La Mala Rodríguez , y, los más tradicionales, pasar un rato con Vicente Amigo. Proyecciones de cine ( La silla de Fernando, Miguel Y William, Los borgia, Invisbles ) conferencias y debates (Ignaci Ramonet, Vicente Vergara, Inés París, Vicente Monsonis) cultura africana (Lokua Kanza, Seydu, Ladysmith) y exposiciones del mundo digital. Toda una revolución cultural.

Más de cuarenta espectáculos repartidos por todo Burjassot, y en su mayoría gratuitos. Ello demuestra, sin duda, la apuesta por la cultura del municipio, y que ha quedado asentada en la celebración de los premios de la Cartelera Túria, el Festival de Jazz del verano pasado, o la Semana Beatles celebrada en noviembre del 2006.

(13 votos, media: 5,00 de 5)

Sobre mi

Autor: Bruno Ramos Lara. Periodista, redactor SEO web, fotógrafía digital y maquetación • Curioso y emprendedor digital

Publicado en: Reportajes

Deja un comentario

¡Suscríbete!

Si te suscribes, aceptas la Política de privacidad

eBook premium Google AdSense Avanzado
eBook AdSense Avanzado. Así conseguí 2000€/mesDescargar